Si hay un secreto del buen éxito reside en la capacidad para apreciar el punto de vista del prójimo y ver las cosas desde ese punto de vista así como del propio”

Henry Ford

Joan Halloway es el personaje de la serie Mad Men que siempre está un paso adelante en cualquier situación. Es mucho más que una secretaria de los años 60’. Su capacidad de organización y de entender qué necesitan los demás se aplica tanto a una reunión de negocios como a una fiesta en la oficina. “Estoy a cargo de pensar en las cosas antes de que la gente sepa que las necesita” dice para explicar su trabajo.

La empatía, aprendimos en encuentros anteriores, es “poder sentir lo que la otra persona siente. Se trata ‘de sentir con’, no de ‘sentir por’. No hablamos de comprender –de tener simpatía– sino ser el/la otro/a por un momento”. Hoy vamos a complejizar y a poner en práctica esa definición.

En un doble juego: nos ponemos en los zapatos del otro, pero sin dejar los nuestros. Eso nos permite expresar de manera apropiada las ideas y sensaciones tanto positivas como negativas en relación a una situación. Y, sobre todas las cosas, nos habilita un espacio para entender y poder actuar en consecuencia.

En la vida cotidiana esto se traduciría, por ejemplo, en decir las palabras justas en el duelo de un/a amigo/a. En UX se trata de tener la habilidad de responder a las necesidades del/la usuario/a incluso antes de que sepa qué necesita. Ser las y los Joan Halloway de la experiencia de usuario.

Diseño de Krisztina Szerovay

explica en este artículo que el principal objetivo de usarlo es conocer en profundidad a la persona.

Él recomienda que

- Sentir y pensar: ¿Qué emociones expresa la persona? ¿Qué es lo que realmente le importa? ¿Cuáles son sus expectativas? Es clave tener en cuenta sus creencias y emociones, y poner atención en su lenguaje corporal, tono de voz y las palabras que usar.

-Lo que duele y frustra: ¿Cuáles son sus principales frustraciones? ¿Qué le preocupa? ¿Cuáles son sus obstáculos?

-Motivaciones: ¿Qué es lo que realmente desea lograr? ¿Cómo define el éxito? ¿Cómo intenta alcanzarlo?

Aquí hay un ejemplo de un Mapa de Empatía orientado a pensar herramientas para adultos con dislexia:

Es muy interesante cómo la autora relevó no solo los problemas sino también las virtudes de las personas con dislexia: son “personas motivadas por la curiosidad, perseverantes, resilientes, con una forma de pensar muy visual y creativa”. Esos serán insights fundamentales a la hora de pensar el producto.

En este otro ejemplo de una empresa de aviación –con el canvas original modificado–  usaron el caso hipotético de Dan, un piloto a punto de despegar que descubre que un pasajero está descompuesto en el baño.

“Llevamos a los participantes del taller a través de varias situaciones a lo largo de su experiencia con el cliente”, cuentan los autores del trabajo. “Les ayudó a encarnar y hacerse cargo de las necesidades de los usuarios, los puntos problemáticos y las metas (...) y a prepararse mental y emocionalmente para la visión de diseño que presentamos más tarde ese día”.

cuando llegó la hora de evaluar las propuestas de diseño los clientes tenían una conexión más profunda con lo que Dan estaba atravesando y lo que necesitaba. Habían logrado empatizar con él.

La pirámide de necesidades del usuario

El psicólogo Abraham Maslow (1908-1970) desarrolló una forma de entender la motivación humana con la 'Jerarquía de necesidades'. Maslow investigó a personas destacadas del pasado como Albert Einstein o Eleanor Roosevelt y a estudiantes universitarios. En base esa investigación produjo la jerarquía de necesidades, con los cinco grupos distintos de necesidades que puedes ver en este gráfico:

Para alcanzar la felicidad, plantea Maslow, primero debemos satisfacer nuestras necesidades fisiológicas. La imposibilidad de hacerlo no nos deja tiempo y la energía para satisfacer nuestras necesidades más complejas.

Hay muchos trabajos que relacionan la experiencia de usuario con la pirámide de Maslow y proponer diversas formas de usarla.

“Los diseñadores”, dice este trabajo de la Interaction Design Foundation, “deben considerar los tipos de necesidades a las que se dirigen con sus productos para captar la atención del usuario y acentuar los aspectos positivos de tenerlos y usarlos. Una comprensión de cómo piensan los usuarios y cómo se comportan en respuesta a la información sensorial es esencial para el diseño, pero en el corazón de las acciones humanas está el deseo de satisfacer ciertas necesidades”.

El diseñador Stephen Bradley sostiene que la pirámide de Maslow se puede usar como plantilla para graficar las necesidades de diseño y propone construir una nueva a partir de ella.

Varios artículos de Norman Nielsen Group también usan la pirámide para distintos aspectos. Por ejemplo, para hablar de la jerarquía de confianza. “Los sitios”, plantean en este artículo, “deben satisfacer las necesidades básicas de confianza de los usuarios antes de exigir que los visitantes ingresen información o interactúen con ellos”.

Para eso proponen una pirámide de confianza con 5 niveles de compromiso del usuario, cada uno con requisitos de diseño que se deben cumplir antes de pedirle a los usuarios que entreguen información.

Comunidad

En todas las ciudades los/as diseñadores/as se reúnen presencialmente o de manera virtual para aprender algo nuevo, intercambiar ideas, compartir hallazgos y buscar soluciones a problemas comunes. ¡Entérate de algunas iniciativas a las que puedes sumarte!

Hackatones, Jornadas, Desconferencias, Festivales: usa meetup.com y eventbrite para enterarte dónde y cuándo puede estar por suceder un evento interesante para tí.

Herramientas

En esta web encontrarás distintas versiones del Empathy Map. ¡Puedes buscar en la web y elegir la que mejor se adapte a tus necesidades!

Incluso el creador del canvas, Dave Gray, hizo una nueva versión. Puedes bajar en pdf aquí.

La persona representada a través de un círculo con algunos rasgos tiene una una explicación. Sirve para que la información se ubique de forma lo más gráfica posible: